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jueves, mayo 18, 2006

"Con dos O...variOs"

Me invitaron a formar parte del elenco de un espectáculo de Stand-up Comedy femenino que se llama "Con dos O...variOs". Dije "Sí, acepto" y en esas ando. Con dos o varios... oficios. Con dos o varios... trabajos. Con dos o varios... domicilios. Con dos ovarios (bien puestos) para ser la mejor "busquilla", "mata-tigres" o "policamburera" que haya parido mi tierra.
Cada vez que mi jefe (el del empleo serio, como informática) se ve en el compromiso de presentarme a una persona comienza diciendo "ella es..." y nunca es capaz de seguir porque aparentemente le parezco indefinible. El pobre no puede entender cómo la misma persona cuenta cuentos, aprende a las patadas a programar orientado a objetos en actionscript y oficia de comediante. Remata entonces con un "...una amiga", que es mucho más lindo que decir que soy programadora o desarrolladora multimedia o cuentacuentos o comediante. Primero porque no soy completamente ninguna de las anteriores y segundo porque me gusta mucho más el oficio de "amiga" y es el que trato de hacer mejor.
En esas ando. Con dos o varios... amigos.

Súper M

Andaba yo con los siguientes valores en mi biorritmo: físico: 94,22%; intelectual: 97,18%; emocional: -94,38%. No sé si son capaces de imaginar mi actitud ante semejante desbalance. Lo peor que es que cuando en mi lo emocional anda mal... anda mal. Por eso, a pesar de que exhibía un glorioso 97,18% en mi ritmo intelectual, yo me sentía tonta. Y no sólo tonta sino también fea. Tooonta-tonta. Y feeeea-fea.
Fue entonces cuando apareció Súper M, mi pololo-novio-compañero (depende del país, pero es todo eso) y me dijo: "¿entonces qué hago yo contigo? ¿es que acaso el masoquismo no conoce fronteras en la raza humana?" y seguidamente se mandó una rutina de stand-up comedy digna de Seinfeld (o alguno mejor que él) que me curó de mi estupidez temporal a punta de carcajadas.