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jueves, agosto 02, 2007

Deuda

Tenía que pagar un dinero a alguien que vive a 12 cuadras de mi de casa. La razón de la deuda es completamente irrelevante acá. Lo único importante es que es el acreedor es el padre de S. (no, no es la niña de la foto, es aún más linda).
Había dejado pasar varios días y ya me daba vergüenza no haber pagado. Alguien me sugirió que le hiciera una transferencia a través de Internet en lugar de ir personalmente. Es un consejo sensato y cualquier persona que jamás hubiese visto la sonrisa de S. habría hecho justamente eso... pero no es mi caso.
En una de estas noches invernales de mucho frío, después de las 9 de la noche, caminé las 12 cuadras que me separaban de aquella casa. Para pagar, si. Pero sobre todas las cosas, para volver a mirar esa hermosa sonrisa de 4 dientes que me deja sin palabras. Cuando salí de aquella casa de regreso a la mía, me di cuenta de que habría caminado mucho más, con mucho más frío, con lluvia o nieve, con niebla o ventisca. Esa sonrisa de 4 dientes bien vale la pena.

sábado, septiembre 16, 2006

"Semos los colectiveros..."

peso argentinoSi alguna vez viene a Buenos Aires y tiene que viajar en colectivo (autobús intraurbano), no olvide que para ello debe tener monedas. Cuando digo "debe tener" me refiero a algo tan indispensable como estar vivo para poder morirse. "Debe tener" quiere decir, en este caso, que la ausencia de los objetos metálicos antes mencionados lleva al conductor a invitarle a bajar; significa "no te vistas porque no vas"; no viajas; punto.
Debo decir, en todo caso y para no ser injusta, que yo fui la excepción de la regla. Para empezar, la primera vez que puse pie en un colectivo yo no conocía la regla, lo que no es impedimento para ser devuelto a la acera, pero gracias a mi arduo entrenamiento viendo telenovelas venezolanas durante tantos años de mi vida, después que el chofer vio en mi cara la reproducción de una angustiada "Ligia Elena" o una sufrida "Topacio", me dejó llegar gratis a mi destino.
En todo caso y sin desmerecer las dotes histriónicas de cada uno de ustedes, mi recomendación es que no lo intenten.
Lo importante para poder viajar en colectivo no es tener euros saliéndose por las orejas, ni reloj o dientes de oro, ni una jugosa cuenta en el Chase Manhattan Bank... lo único importante es tener monedas.