lunes, noviembre 21, 2011

Banesco, Cadivi y mi papá: Final feliz

Lo prometido es deuda. A fin de presionar para obtener respuesta de parte de Banesco por lo ya relatado en el post anterior, publiqué en todos los medios a mi disposición la prolongadísima situación que impedía a mi papá planificar una visita por estos lados. Escribí a Banesco diciendo que publicaría elogios a la entidad si el asunto se resolvía con lo cual debo cumplir con mi palabra. Si bien pasaron muchos meses, el problema fue resuelto y es probable que nosotros hayamos estado tocando las puertas equivocadas. Banesco: Muchísimas gracias! En el camino, contacté a mi amigo Igvir quien fue sin duda alguna el motor de esta resolución. Al mismo tiempo que nos ha dado motivos para celebrar, se ha hecho acreedor de un vino reserva que llegará a sus manos en cuanto me sea posible embarcarlo en un avión rumbo a su casa. O a casa de algún familiar en Barquisimeto, pues ya tengo experiencia mandando vinos a gente que vive en Caracas que jamás los pasa a buscar. En fin... es un post de agradecimiento. Ende gut alles gut.

2 comentarios:

Tecnorrante dijo...

No había leído estas entradas y ahora que lo hago salgo salpicado y todo.

;-)

Abrazo.

Luz Caraballo dijo...

Epale! Cuánto tiempo! "Salpicado" por qué? Besos!