sábado, noviembre 30, 2019

Sueño (otro más)

Ella era un poco mayor que mi hija. Muy, pero muy parecida a mi. Fui a buscarla después de muchos años de abandono. Nunca le envié nada. Ni dinero, ni palabras, ni recuerdos... nada. Ella tenía una herida en la pierna, en la cara interna del muslo derecho. Otra hija, una hija a la que jamás le di nada. Leí algo escrito por ella donde hablaba del abandono de su madre, o sea yo. Decidí llevarla a casa, restablecer el vínculo imponiendo a su vez su presencia a mi hija y a mi marido, que no era su padre. Con mucho miedo a la reacción de ambos. Ella usó la bicicleta de mi otra hija... y perdía el equilibrio. Nadie le dio una bicicleta ni la acompañó para aprender a andar sin rueditas. La mujer que la había cuidado durante todos estos años no me reclamó nada. Parecía haberla cuidado bien... lo mejor que pudo. Su casa estaba sucia. No parecía lamentar la separación.
El sueño me dio mucha angustia. Me costó mucho en la mañana entender que no tengo una hija en otro lado, criada por otras personas. La culpa era tan grande que no lograba quitármela de encima la realidad.
He tenido una vida muy buena. No libre de problemas, pero sí llena de privilegios. Reconozco y agradezco a todos y cada uno de ellos. Y como dice V, "ese reconocimiento tiene que servir para entender que tenemos que hacer más por los demás".

lunes, agosto 11, 2014

Anillo de Fuego

Siempre desconfié de las afirmaciones absolutas acerca de la maternidad. Creía y sigo creyendo que hay tantas experiencias de maternidad como hijos hay en el mundo. Como hijos digo, porque según entiendo una misma madre tiene con cada hijo una experiencia distinta. Mi maternidad fue ansiosamente esperada, especialmente por otras personas. Yo fui a mi ritmo, al ritmo que pude. Y este año nació mi hija.
No sé cómo voy a recordar este periodo dentro de 30 años. Estoy convencida de que la memoria, la mía y la de todos, altera lo ocurrido para que podamos contar la historia que queremos. Por eso para algunas la felicidad de haber tenido un hijo superaba las anemias y los dolores post parto y sólo recuerdan una alegría infinita; mientras otras recuerdan un trabajo de parto doloroso, con mucho sufrimiento y un puerperio que fue apenas el abreboca de todo el llanto que vino después. Yo dudo de los extremos. Mi cuento hoy no está parado en ninguno.
Yo tuve un buen embarazo, un parto precioso y un puerperio que ha sido un anillo de fuego, como el de los circos. Esa es mi imagen en este momento, que puede variar con el paso del tiempo y convertirse en cualquier otra cosa, en otra historia, en el cuento que quiera contar después.
El fuego quema pero también purifica. Puede que salga un poco chamuscada y con olor a carne quemada, pero saldré. Voy a estar afuera del anillo en algún momento y si no hay nadie para aplaudir la hazaña, me aplaudiré solita y con ganas.
El puerperio me hizo valorar aún más lo que tengo y, sobre todo, a quienes tengo a mi alrededor. Me hizo entender por qué hay mujeres que abandonan a sus hijos. Hizo que me volviera a doler ser extranjera. Me hizo revivir miedos de la infancia. Logró que comprenda la sobreprotección como concepto. Confirmó una vez más mi alta tolerancia al dolor. Me robó el humor durante varias semanas. Y, por último pero más importante que todo lo demás: me habilitó la conexión con mi hija. Hay muchas cosas en mi que están distintas: me sale leche para alimentarla, tengo el sueño liviano para velar por ella, estoy sensible (quizás) para detectar y atender sus necesidades, me duele estar lejos de ella (aunque a veces me agobie la cercanía).
Mi cuerpo se ha vuelto cuna y alimento. Mi cabeza no hace más que molestar.

domingo, febrero 26, 2012

Propiedad Transitiva

Victoria me dijo hace algunos años que "el que le cae bien a todo el mundo es porque hace demasiadas concesiones". He pensado muchísimo en esa frase en los últimos dos días. Cuando me lo dijo pensé inmediatamente que yo estuve haciendo demasiadas concesiones. Era innegable. Ya para ese momento yo no le caía bien a todo el mundo y ahora, pasados unos años, comencé a preguntarme si estaré haciendo muy pocas concesiones.
Pero supongo que el problema de fondo son las cosas que me cuesta tolerar. Mis propios errores, por ejemplo, estarían encabezando esa lista. Y después le seguiría la reprobación ajena en el segundo puesto. Combinación exquisita. Angustia garantizada o le devolvemos su dinero; excepto, por supuesto, en aquellos días en los cuales yo no cometa ningún error y, además, me sienta respaldada por todas las personas que me rodean. En relación con esto último habría que tener en cuenta que hay conflicto de intereses entre mis cercanos y que lo que conviene a unos puede ser un problemón para los otros, por lo que una aprobación unánime es poco menos que imposible.
O sea que, sin quererlo, he conseguido el secreto de la infelicidad. Alguna vez escuché y me apropié de una frase que me sonaba sabia y sensata: "el secreto de la felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace". La compré. Me gusta porque es (o parece) simple. Y generalmente no me cuesta practicarla porque me enamoro fácilmente de las cosas que decido emprender. Pero me parece que en el camino perdí algo.
A ver, si uno es lo hace y lo que hace sale mal, ¿cómo aplicamos la propiedad transitiva?
Victoria me dijo hace algunos años que uno debe "hacer siempre lo que a uno le parece correcto y, cuando te equivocas, decirlo, pedir disculpas y seguir adelante". Y ya voy por el último pedazo del consejo, pero antes estoy metiendo en mi mochila los antídotos contra el error anterior. Para la próxima sólo espero equivocarme con otra cosa.

sábado, febrero 25, 2012

"Vuelvo en alma y vuelvo en hueso"

Este blog fue siempre una conversación conmigo misma y como últimamente andamos un poco desencontradas yo y yo, entonces vuelvo. Podría tener este mismo diálogo en un cuaderno, un diario, un documento en algún procesador de palabras... pero no. Sigo exponiendo pública y webmente mis pensamientos. No creo que sea exhibicionismo puro, pero me declaro incapaz de dar explicaciones al respecto. En todo caso, estuve leyendo lo publicado hace algunos años y estoy segura de que ningún otro medio habría subsistido a tantas mudanzas, tanto cambio de máquina, de e-mail y tanto cuaderno que he terminado y perdido desde que este blog fue iniciado hasta el momento.
Volver a uno mismo suena, simplemente, ilógico. Aún habiéndolo intentado varias veces, me convencí que uno no puede huir de si mismo. Pero no puedo pensarlo de otra manera. Vuelvo y me robo la letra de Inti Illimani:
Vuelvo hermoso, vuelvo tierno,
vuelvo con mi espera dura,
vuelvo con mis armaduras,
con mi espada, mi desvelo,
mi tajante desconsuelo,
mi presagio, mi dulzura.
Vuelvo con mi amor espeso,
vuelvo en alma y vuelvo en hueso
a encontrar la patria pura
al fin del último beso.
Todo eso. Aunque sea tremendamente difícil volver "hermosa" o "tierna"; volver con "mi dulzura" en este momento. Sé que todo eso está ahí, abollado y dormido. Vuelvo, sí, con mi espada, mi desvelo, mi desconsuelo (tan tajante como profundo), con mi amor espeso. Vuelvo en alma y vuelvo en hueso. O sea, vuelvo con lo esencial, con lo que queda después del haberme sacudido durante tanto tiempo que se cayó todo lo que sobraba y todo lo que tenía mal agarrado. Quedó esto: el puro hueso, la esencia, lo que no cambia porque me define. Y ahora: a cantar. Como la loba. A entonar la música que me va a volver a poner carne y pelo y ropa. El encantamiento que me va a reconstruir, a rearmar, a devolver al mundo con todos los huesos en orden a seguir corriendo por el bosque. Vuelvo para encontrarme. Sean nuevamente bienvenidos.

lunes, noviembre 21, 2011

Banesco, Cadivi y mi papá: Final feliz

Lo prometido es deuda. A fin de presionar para obtener respuesta de parte de Banesco por lo ya relatado en el post anterior, publiqué en todos los medios a mi disposición la prolongadísima situación que impedía a mi papá planificar una visita por estos lados. Escribí a Banesco diciendo que publicaría elogios a la entidad si el asunto se resolvía con lo cual debo cumplir con mi palabra. Si bien pasaron muchos meses, el problema fue resuelto y es probable que nosotros hayamos estado tocando las puertas equivocadas. Banesco: Muchísimas gracias! En el camino, contacté a mi amigo Igvir quien fue sin duda alguna el motor de esta resolución. Al mismo tiempo que nos ha dado motivos para celebrar, se ha hecho acreedor de un vino reserva que llegará a sus manos en cuanto me sea posible embarcarlo en un avión rumbo a su casa. O a casa de algún familiar en Barquisimeto, pues ya tengo experiencia mandando vinos a gente que vive en Caracas que jamás los pasa a buscar. En fin... es un post de agradecimiento. Ende gut alles gut.

sábado, noviembre 12, 2011

La atención al cliente de BANESCO

La Tarjeta de Crédito Visa - Banesco de mi papá está bloqueada por Cadivi desde el 2009 a causa de un cargo doble que se le hizo por error. Ya el cargo duplicado fue aclarado entre Banesco y mi papá, pero la tarjeta de crédito continúa bloqueada por Cadivi hasta la fecha aún después de haber realizado las siguientes gestiones:
1.- Presentación de tres (3) requerimientos ante Banesco: 20090765100 (17/03/09), 20102351477 (23/08/10) y 20110317869 (04/02/11), todos decididos con el status: “Cerrado Procedente”, gracias a que se reversó una transacción en Certificado de Internet por 991,13 US$ en fecha 01/08/09.
2.- El 20/10/11 fue personalmente a Cadivi, donde le explicaron que debían recibir oficialmente de Banesco una comunicación aclarando su caso para ellos poder proceder a desbloquear su TC, para lo cual le entregaron un formato de muestra.
3.- El mismo día, 20/10/11, acudió a Atención al Cliente en Banesco, Caracas, CC El Recreo, donde lo atendió el Promotor Num. 9, y se le solicitó la elaboración de una carta explicativa y presentación de los recaudos correspondiente, a los fines de enviar una carpeta a Cadivi para solventar esta situación.
En el término de 10 días se esperaba la habilitación de la TC por parte de Cadivi, pero el problema sigue sin resolverse. Existen dos opciones:
A) Banesco informó correcta y oportunamente a Cadivi y pueden proporcionarle a mi papá la copia de esa comunicación para que él la entregue personalmente en Cadivi y puedan desbloquear su TC
B) Banesco no ha comunicado a Cadivi en la forma requerida respecto a sus gastos en divisas durante 2009 y, por lo tanto, no puede suministrar copia alguna de la comunicación enviada para solventar el problema.
En cualquiera de los dos casos, mientras Banesco no envíe la comunicación a Cadivi, donde le aclaran el monto realmente gastado con la TC Visa-Banesco por concepto de Operaciones electrónicas o Internet durante 2009 en la forma solicitada, la TC continuará bloqueada. No se tiene ninguna constancia de que Banesco haya cumplido con esta obligación en su rol como intermediador cambiario.

Puede alguien explicarnos qué tenemos qué hacer y cómo para que BANESCO cumpla con su obligación?

lunes, octubre 12, 2009

Perdida, vagabunda y ausente


Esos tres adjetivos usó Lulú para describirme. Dijo, literalmente: "Te sé perdida, vagabunda y ausente...". Difícilmente se puede ser más exacto. Físicamente sólo el tercero, pero simbólicamente, todo eso es cierto.
Perdida. Estoy totalmente desorientada, en una búsqueda frenética por encontrar MI manera de hacer MI trabajo. Como en todos los oficios y profesiones, uno parte de la teoría y de la imitación, pero he llegado al momento en que necesito hacer las cosas "a mi manera" (no por azar comenzó a salir esa canción de los parlantes de Super M. mientras yo escribo esto). Y así voy, dudando mucho a cada paso, tratando de ser fiel a mi misma, recordándome que se vale equivocarse pero tratando de no hacerlo y validando mis enojos y mis cansancios que bien tengo derecho a sentirlos. Ya postearé los resultados. Lo único que puedo prometer acá es que estoy siendo totalmente honesta a cada paso.
Vagabunda. "Se conoce como vagabundo a aquella persona que carece de un lugar permanente para residir y se ve obligada a vivir a la intemperie", wikipedia dixit. Repito, físicamente no es cierto, pero explica simbólicamente la sensación de desamparo que tengo. Tiene que ver con lo anterior. En más de un sentido estoy en otro país. Estoy en Argentina (país de los argentinos), en computación (país de los hombres), en data mining (país de otros que saben montones de cosas que aún no sé), en management (país complejo, muy complejo). De manera que soy curiosa espectadora de todos los lugares en los que estoy, sin estar. Por que estoy afuera y adentro al mismo tiempo. Lo que me lleva a que estoy:
Ausente. No sólo porque miro hacia adentro de todos los países en los que se supone que habito sintiendo el frío de la intemperie, sino porque además verdaderamente no estoy en los otros países por carecer del don de la ubicuidad. No estoy en Venezuela, no estoy en Chile, no estoy en los cuentos, no estuve en el entierro de mi abuela, no estoy en las reuniones de mi familia de origen, ni en los partos de mis amigas, ni en los cumpleaños de mis tíos, ni estaré en la celebración de 10 años de habernos graduado (recibido) el próximo 2 de diciembre. Pero estaré siempre ausente en algún lugar, es algo a lo que debo acostumbrarme.
Sin embargo, muy probablemente no siempre estaré perdida. Y también en algún momento dejaré de sentir el desamparo del vagabundo y lo cambiaré por la delicia de estar y sentirme en mis zapatos, con una taza de caldo caliente en las manos, con la tranquilidad de quien se equivoca sin intención de dañar a nadie y habiendo conquistado mis logros y fracasos totalmente a mi manera.

miércoles, octubre 07, 2009

¿Te pongo una arepita?

Después de darme la bendición me preguntaba siempre lo mismo: que si me ponía una arepita. Si la memoria no me engaña, era totalmente irrelevante la respuesta pues había una arepa en el asador por cada recién llegado. Mi abuela decía que "el que ofrece es porque no quiere dar", y por eso simplemente te ponía en frente el dulce o plato de comida y, las pocas veces que ofrecía, era una mera formalidad en la que no se aceptaban negativas.
Mi abuela ya no está. Ahora soy yo la que se pone su propia arepita, la que da sin ofrecer, la que da la bendición, la que espera ser una vieja que se ría de los problemas y que haga reir a los demás.
Chao, abue. Bendición.

lunes, julio 27, 2009

Porque si


"Porque si, porque yo lo digo". Solía escuchar eso de boca de las madres de mi familia cada vez que estaban demasiado sobrepasadas como para dar una respuesta más compleja y, a fin de cuentas, igual de efectiva. El "porque si" era inapelable, no había cabida para ningún tipo de discusiones. A fin de cuentas, toda madre es autoridad en la materia, en cualquier materia, hasta que uno se puede valer por si mismo (lo que sea que eso signifique).
Yo no soy madre, pero ahora entiendo de donde sale el nunca bien ponderado "porque si". Me encantaría poder esgrimirlo exactamente igual que las madres de mi familia y con la misma "inapelabilidad"... pero a mi no me sirve, no me lo consideran válido y es totalmente "apelable". Siempre tengo argumentar de forma sólida, convincente y breve (porque suelo interactuar con hombres) las razones pertinentes como para que otro haga lo que yo pienso que hay que hacer. Aún así, habida cuenta de mis argumentos, todo lo expuesto es "googleado" o verificado en la wikipedia antes de tomar acciones. Por suerte, la wikipedia suele concederme la razón y me renueva la fe en la diosa digital que me protege.
Estoy congénitamente equivocada. Aparentemente, para la mayor parte de las personas que me rodean nací con la combinación equivocada de cromosomas sexuales, me falta una Y o, lo que es lo mismo, me sobra una X. De acuerdo con el mundo que me rodea: tengo la obligación de querer ser madre, tengo serios problemas para dominar mis emociones, tengo una imposibilidad terrible para pensar de forma lógica-racional y soy una histérica... y saben por qué? "porque si, porque ellos lo dicen".

viernes, abril 18, 2008

Camino Inka-Inka Trail

Intentar escribir este post me recordó a Mundstock, el de Les Luthiers, cuando habiendo perdido la hoja con la biografía del compositor de turno dijo:
"¿Qué podemos agregar sobre la biografía del famoso, del célebre compositor Laios.... Laios Imbredhazi que no se haya dicho ya? O que sí se haya dicho..."
Estoy en las mismas. ¿Qué puedo decir del camino Inka? ¿Cómo lo pongo en palabras?
Quizás no todo el mundo pase por lo mismo. Tengo la impresión de para la mayoría esta es una caminata de mucho esfuerzo con paisajes variados y hermosos. Pero para mi fue también un viaje interior. No todo lo que vi adentro me gustó, pero todo lo que descubrí sobre mi, me sirve.
Es la primera vez que coloco en este blog una foto de mi misma siendo ya adulta. Ahí donde me ven, sentadita como si nada, había caminado 5 horas subiendo la montaña. Sí, valió la pena. Claro que valió la pena. Lo haría de nuevo con todo gusto.

lunes, marzo 31, 2008

Cusco o Cosqo

Cosqo significa "ombligo del mundo". Los ombligos funcionan como un recordatorio de lo que fuimos antes de nacer. Es el vacío que dejó el cordón umbilical, único medio de alimentación en el vientre materno.
Cusco es el ombligo del mundo americano. Nos recuerda lo que fuimos antes de nacer como naciones; antes de la conquista, de la imposición de otra religión, otro idioma, otra cultura. Antes de transplantar acá otros alimentos, otro color de piel.
En mi opinión, nos falta mucho para volver a ser como éramos antes de nacer. Puede que ésa sea la verdadera meta.

La totora y los Uros


"Si no puedes vencerlos... vete donde no te molesten". Los Uros cambiaron la estategia con dignidad. No se unieron al otro, al ajeno, al enemigo que los sometía y desplazaba. Reinventaron su mundo. Huyeron en balsas de totora y decidieron vivir allí. Esto hizo que las balsas que construían fuesen más y más grandes, hasta convertirse en islas flotantes capaces de albergar a varias familias.
Los Uros construyen las balsas e islas con totora; arman sus casas con el mismo material; la usan para encender el fuego, la consumen en ensaladas... Nunca el mismo material fue tan ampliamente aprovechado por un pueblo.

Titicaca

Titicaca es la castellanización de "puma gris" o "puma de piedra" (la forma del lago visto con muuucha imaginación). Es grande y lindo. Los destellos del sol sobre el lago son enceguecedores e hipnotizantes. Después de salir del estrecho formado por las penínsulas de Capachica y Chucuito, se crece en extensión y en belleza.
Dicen que hay ranas gigantes que habitan en el fondo. Dicen que sus peces alimentan a los miles de habitantes de sus islas y el continente que los rodea, dicen que sus truchas no huelen a pescado, dicen que casi toda el agua del lago se evapora y por eso no crece a pesar de tener tantos afluentes y un solo desagüadero... De todo esto yo sólo conozco lo que vi: es inmenso, es muy bello y, una vez que lo miras, no puedes dejar de pensar en él.

A la espera del Dios Sol a las 5:11 am

"Arequipa Colca Arequipa Arequipa Arequipaaa" es el grito guerrero que se escucha desde hace unos 45 minutos por todas partes. Llegamos al terminal de Cusco desde Puno. Nos dijeron que podríamos quedarnos en el autobús hasta las 5 am, pero fue una más de las mentiras para turistas, tan usuales en estas tierras.
La mayoría de las demás personas que esperan en el terminal están cubiertas por mantas o ponchos y duermen lo mejor que pueden. No sé si esperan el sol (como nosotros) o que llegue su hora de partir a destino. No sé qué esperan mientras dormilan.
Algunos mantos son aburridos, de polar, hechos en serie. La mayor parte son únicos, vienen de un telar y sus colores representan el ánimo de la tejedora al momento de hacerlo. Los hay con peces, llamas, conejos; con figuras que me ocultan su significado y otras que son sólo decorativas. Los más sorprendentes son aquellos que ocultan un niño; un bebé dormido a espaldas de su madre, envuelto como el más maravilloso de los paquetes.
Esperamos al sol, tan venerado antiguamente en estas mismas tierras, en este Cosqo - ombligo del mundo. Pareciera a los ojos de cualquier ingenuo que estamos en la sala de embarque de un terminal terrestre; pero para quien tenga los sentidos abiertos será muy claro que estamos haciendo antesala a un dios.

sábado, marzo 29, 2008

Pisaq

Pisaq está a unos 40 minutos de Cusco. Es apenas una de las cientos de ruinas incas que hay en el Perú. Hay restos de varios templos dedicados a las deidades que adoraban, normalmente relacionadas con las constelaciones de la vía láctea. Lógicamente, las figuras que ellos vieron en el cielo uniendo las estrellas con líneas imaginarias, no son las mismas que vieron los griegos.
Subir esas escaleritas nos hizo preguntarnos si lograríamos concluir exitosamente el camino del inca... El problema nos es muscular sino de oxígeno. A tantos metros sobre el nivel del mar, respirar es otra cosa. No hay oxígeno que alcance. Pero usaremos la vieja filosofía de "un pasito a la vez". Esta vez valió la pena la subida. Sabemos que concluir la caminata en Machu Picchu será un estímulo mucho mayor... y si todo falla, recordaremos lo que pagamos y eso nos dará la fuerza que necesitemos para no devolvermos :D.

sábado, marzo 22, 2008

Desde Lima


Contra todo pronóstico y completamente fuera de lo planeado, escribo desde Lima. No tenía pensado conocerla, pues escogimos invertir la mayor cantidad de tiempo posible en Cusco; pero teníamos 9 horas de espera y la verdad es que los aeropuertos son lugares en los que sólo hay que pasar el tiempo estrictamente necesario. Vinimos a Miraflores a acompañar a los padres de Super M. a su hotel y, ya que estábamos, a iniciar la degustación culinaria. Comimos pescado al ajo, anticuchos de corazón, pulpo al olivo y ceviche de pescado(en la foto). Todo delicioso. Además, tomamos un pisco sour francamente glorioso. Extrañaba (y sigo extrañando) los pisco sour de El Mesón Nerudiano, de El Cachafaz...
En pocos minutos partiremos a Cusco. Seguramente me voy a apunar, tendré soroche, es decir, se me quitará el hambre momentáneamente y me costará respirar cuando camine rápido o suba escaleras, por efecto de la altura. Pero cuando se me pase, gastaré las suelas de mis zapatos recorriendo las callecitas adoquinadas, esas que cambian de nombre en cada esquina, esas por donde a diario pasan personas de los 5 continentes, las calles del ombligo de la tierra, de Cusco, de mi Cusco. Caminaré de la mano de M. y sentiré que estamos en el centro del mundo.

martes, octubre 02, 2007

Luz recomienda: Perversiones Orales

Carlos GenoveseJorge DíazEs para mi un gusto difundir esta información. Carlos Genovese, a quien admiro como narrador y quiero como un buen amigo, narrará textos de Jorge Díaz, a quien considero no sólo uno de los mejores escritores que yo haya leído sino alguien que verdaderamente quise mucho. Espectáculo recomendable sin lugar a dudas. A la asombrosa inteligencia y exquisito humor de los textos de Jorge Díaz, se le suman la impecable narración de Carlos, maestro indiscutido e imbatible de la primera persona. En mi opinión, el mejor en las lides del difícil "Yo".


PRESENTACIONES DEL NARRADOR CHILENO CARLOS GENOVESE

El conocido narrador chileno Carlos Genovese, hará dos presentaciones en Buenos Aires, este mes, las cuales serán a beneficio de el CELCIT.

PERVERSIONES ORALES
(Espectáculo de narración oral, basado en relatos del dramaturgo chileno Jorge Díaz)
Adaptación, dirección e interpretación: Carlos Genovese (Valparaíso, Chile)
Viernes 26 y sábado 27 de octubre, 23:00 hr.
Entrada: $ 15. Teatro del Artefacto. Sarandí 760. Reservas al 4308-3353

Reseña:

Pervertir, en el plano moral, es cambiar el bien en mal, pero también significa corromper, desnaturalizar un texto, una expresión, alterar la costumbre que tenemos de estos. Si lo llevamos al plano de la oralidad y hablamos pervertidamente, veremos que los significados ya no son lo que parecen y menos los que deberían ser de acuerdo a las buenas costumbres y a la blancura de las cosas bien dichas.

De esto se trata este espectáculo, de palabras pervertidas para que signifiquen lo que no se dice, lo que se oculta, lo que avergüenza decir. Los corruptores, en este caso, son dos: un autor "perverso" en el lenguaje y las situaciones y un cuentacuentos con ganas de "pervertir" con su palabra a un público, que no por inmaculado es menos "pervertible".

Jorge Díaz, el autor que nos dejó hace muy poco y su cómplice el narrador chileno Carlos Genovese intentarán la perversa tarea de inocular algunos gramos de contradicción, locura, descriterio , humor negro y atípica ternura en las mentes de quienes acepten ser corrompidos, pero a sabiendas, es decir, prevenidos de antemano. Ya lo saben: el que avisa no es traidor.

Luz recomienda: La Noche de los Museos


"El próximo sábado 6 de octubre, entre las 7 de la tarde y las 2 de la madrugada, tendrá lugar la cuarta edición de La noche de los museos, organizada por la Dirección General de Museos dependiente de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante el transcurso de esta noche especial, el público recorrerá gratuitamente las salas de exposición de los museos participantes, disfrutando de visitas guiadas y una gran diversidad de propuestas de teatro, danza, performances, cine, video, multimedia, conciertos de música de cámara, coros, jazz, tango, folclore, rock y electrónica, en un collage de múltiples expresiones"

Más info acá: http://www.lanochedelosmuseos.com.ar/

lunes, octubre 01, 2007

Sur Argentino



Del Sur
Estas fantásticas fotos fueron tomadas por mi papá en octubre del año pasado durante su travesía por el sur argentino en compañía de mi madre y de los padres de Súper M. :D

jueves, agosto 23, 2007

Tengo tango


Hace una semana salí tarde de casa para ir al trabajo. Detesto llegar tarde. Cuando esto me pasa no logro concentrarme en otra cosa que no sea la hora. En el subte un bandoneón comenzó a llorar tangos y alguna polka; vi como algunos levantaban las cejas, ese gesto tan argentino que pareciera ayudar a recordar mejor, a permitir que dancen los viejos tiempos en la humedad de la lágrima que asoma; otros miraban tristemente al vacío; otros al músico; de manera inefable todos éramos alcanzados por una dolorosa nostalgia. No llegué a la oficina consumida por la ansiedad de la demora, sino atravesada por las dolorosas notas de aquel bandoneón.